Los riesgos laborales son los peligros existentes en una profesión, oficio y/o tarea profesional concreta, así como las dificultades que presenta el entorno laboral (lugar de trabajo), que pueden originar accidentes o algún siniestro los cuales, a su vez, pueden provocar daño físico o problemas de salud a los trabajadores (tanto físico como psicológico).
Dentro de los riesgos laborales se habla del concepto “factor de riesgo”. Dichos factores tienen una relación directa con las condiciones de seguridad en la industria, y tendrán su origen en alguno de los cuatro aspectos siguiente:
Lugar de trabajo. Incluye las instalaciones eléctricas, la perfecta ventilación del lugar y el control de la temperatura (esto es de gran importancia en las industrias que trabajan con sustancias químicas), entre otras cosas.
Materias primas. Por nombrar algunas, en esta categoría entran las sustancias inflamables y los productos químicos peligrosos, como las sustancias corrosivas.
Tipo de actividad realizada. En este factor resaltan las actividades que se realizan, por ejemplo, la manipulación de objetos pesados o posturas repetidas que pueden comprometer físicamente al trabajador.
Distribución del trabajo. Este apartado se enfoca más al nivel de responsabilidad que tiene un trabajador de manera mental y emocional: organización y planeación, aportación de ideas, toma de decisiones, aislamiento, turnos nocturnos, etcétera.